Cuando llegó la pandemia, todo cambió. Alteró nuestra forma de trabajar de muchas maneras que nunca hubiéramos imaginado. Atrás quedaron los días en que nos subíamos a un avión para visitar a un cliente y estudiar un proyecto, y en que nuestros técnicos se desplazaban al lugar para probar y poner en marcha cualquier instalación acuática... pues nada de eso pudo ocurrir.
En un proyecto reciente, nuestro cliente de Queensland (Australia) -a medio mundo de distancia de nuestra sede central de Toronto- inauguró con éxito una fuente en medio de un cierre mundial nunca antes vivido y superó retos que incluían una diferencia horaria de 16 horas respecto a nuestro equipo.
Nuestro sistema WATERlab™ CREATE and CONTROL funcionó a la perfección y nuestro equipo pudo acceder a la fuente en cuestión de segundos. Nuestro socio contratista, Li Lo Pools en Australia, fue nuestro ojo en el sitio dando retroalimentación en vivo como la fuente en Tulmer Place, Ipswitch, entró en línea. Después de años de conseguir que WATERlab™ estuviera donde queríamos que estuviera, ver los chorros de la cubierta y el espectáculo de luces funcionando con solo pulsar un interruptor fue realmente un momento mágico para todos.
Todos los retos por los que pasamos merecieron la pena cuando este nuevo espacio cobró vida.









